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Seguridad del Gas LP durante un huracán: qué hacer y qué evitar

Hay preparativos que tienen sentido antes de una tormenta, pero pueden convertirse en un riesgo si se intentan hacer cuando el viento y la lluvia ya son intensos. Salir a mover un cilindro, intentar ajustar una conexión o acercarse a revisar un tanque durante las condiciones más severas son ejemplos de acciones que deben evitarse.

Con el Gas LP, saber qué no hacer durante un huracán es tan importante como haberse preparado previamente.

La seguridad del Gas LP durante un huracán depende de distinguir esos momentos. Antes del fenómeno todavía pueden realizarse revisiones preventivas; durante la emergencia, la prioridad es evitar manipulaciones y atender las indicaciones de las autoridades; después, es necesario comprobar que la instalación no haya sufrido afectaciones antes de volver a utilizarla.

Antes de la tormenta todavía hay oportunidad de prevenir

Las acciones relacionadas con cilindros, tanques estacionarios e instalaciones deben realizarse con anticipación, mientras las condiciones exteriores sean seguras.

Una de las primeras tareas consiste en identificar la ubicación de la válvula del recipiente y las llaves de los equipos que utilizan Gas LP. Los adultos del inmueble deberían conocerlas antes de que exista una situación de emergencia.

También puede realizarse una inspección visual de las condiciones generales de:

  • Cilindro o tanque estacionario.
  • Válvulas.
  • Regulador.
  • Tuberías.
  • Mangueras.
  • Conexiones visibles.

Esta revisión no implica desmontar componentes. Su objetivo es reconocer deterioro, corrosión, conexiones deficientes o alguna condición que requiera atención de personal competente. RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD PA…

Si existe posibilidad de evacuación, inundación o afectación al inmueble, se recomienda cerrar la válvula del cilindro o tanque estacionario, siempre que todavía pueda hacerse de manera segura.

Cilindros y objetos sueltos: dos puntos que conviene atender antes

Si utilizas cilindros de Gas LP, revisa que permanezcan en posición vertical y correctamente asegurados.

La intención es evitar que puedan caer, desplazarse, flotar o ser arrastrados por los efectos del viento o la acumulación de agua. No deben introducirse en habitaciones, sótanos, bodegas cerradas u otros espacios confinados para intentar protegerlos del clima. Los recipientes necesitan permanecer en áreas seguras y ventiladas. RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD PA…

También observa lo que hay alrededor.

Objetos que normalmente permanecen sin problema en patios, terrazas u otras áreas exteriores pueden desplazarse durante rachas fuertes y terminar golpeando un recipiente o alguna parte de la instalación.

Por ello, antes de que el clima empeore, retira cuando sea posible y seguro objetos sueltos y materiales combustibles próximos al área.

La preparación debe terminar cuando las condiciones dejan de ser seguras. Lo que no se hizo antes no debe intentar resolverse exponiéndose durante la tormenta.

Durante un huracán, manipular menos es más seguro

Una vez que existen fuertes vientos, lluvia intensa o inundaciones, el comportamiento recomendado cambia.

Durante estas condiciones no deben realizarse maniobras para mover, desconectar, reparar o modificar cilindros, tanques estacionarios, válvulas, reguladores o tuberías. RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD PA…

Esto incluye acciones que pueden parecer sencillas.

Si un objeto cayó cerca del tanque, no te expongas para retirarlo mientras las condiciones sean peligrosas. Si un cilindro parece haberse movido, no salgas a recolocarlo en medio de fuertes vientos. Si observas algo extraño en una tubería, no intentes hacer un ajuste improvisado.

Durante la emergencia, el objetivo ya no es proteger físicamente cada componente. La prioridad es proteger a las personas.

¿Cuándo no deberías utilizar equipos de Gas LP?

El hecho de contar con suministro no significa que los equipos deban utilizarse bajo cualquier circunstancia.

El documento técnico utilizado como referencia indica que debe evitarse el uso de equipos alimentados con Gas LP cuando existan:

  • Inundaciones.
  • Daños estructurales.
  • Afectaciones visibles en la instalación.
  • Cualquier indicio de fuga.

En esas condiciones, encender una estufa, calentador u otro equipo para comprobar si todavía funciona no es una prueba recomendable.

Primero deben existir condiciones seguras.

Si las autoridades indican una evacuación, tampoco debe retrasarse la salida para intentar revisar, proteger o recuperar algún elemento de la instalación.

Si huele a gas, evita acciones que puedan producir una chispa

Percibir olor a gas durante una tormenta requiere cambiar inmediatamente de prioridad.

No enciendas cerillos, velas, encendedores ni otras fuentes de ignición. También debe evitarse accionar interruptores, motores, equipos eléctricos o dispositivos capaces de producir chispas. 

Hay además una práctica que debe descartarse por completo: utilizar una flama para buscar una fuga.

El fuego nunca debe emplearse para intentar localizar el origen de un escape de Gas LP.

Si existe sospecha de fuga y la situación no puede controlarse de forma segura, aléjate del área y solicita apoyo de los servicios de emergencia o personal especializado.

Ante olor a gas, evita:

Encender una flama. No utilices cerillos, velas o encendedores.

Accionar aparatos eléctricos. Evita cualquier dispositivo que pueda generar una chispa.

Buscar la fuga con fuego. Nunca utilices una flama como método de comprobación.

Improvisar una reparación. No desmontes ni ajustes válvulas, reguladores, tuberías o conexiones.

Permanecer junto al área si existe riesgo. Si no es posible controlar la situación de manera segura, aléjate.

En una emergencia meteorológica, intentar intervenir personalmente una instalación puede añadir un segundo riesgo al que ya representa el propio fenómeno.

Después del huracán, no enciendas todo inmediatamente

Una vez que la tormenta ha pasado y las autoridades indican que las condiciones permiten desplazarse con seguridad, llega el momento de observar nuevamente la instalación.

Antes de abrir el suministro, revisa visualmente el cilindro o tanque estacionario, válvulas, regulador, tuberías, mangueras y conexiones.

Esta primera observación busca identificar cambios producidos durante el fenómeno:

Situación observadaQué significa para el siguiente paso
Cilindro caído o desplazadoNo utilizarlo hasta revisar sus condiciones.
Tanque inclinado o desplazadoRequiere atención antes de restablecer el servicio.
Golpes visiblesNo asumir que el recipiente puede utilizarse normalmente.
Conexiones desprendidasNo intentar reconectarlas de manera improvisada.
Daños en tuberíasRequieren revisión de personal competente.
Olor a gasNo restablecer el suministro ni encender equipos.
Componentes afectados por inundaciónNo utilizarlos hasta que hayan sido revisados.

La inspección del usuario sirve para reconocer señales, no para determinar técnicamente el alcance de un daño.

Una instalación inundada necesita especial atención

No todas las afectaciones que deja un huracán son iguales.

Si un cilindro, tanque estacionario, regulador o alguna parte de la instalación quedó sumergida, fue desplazada o resultó afectada por una inundación, no debe utilizarse hasta que sus condiciones de seguridad hayan sido verificadas por personal competente. RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD PA…

Esto aplica incluso si, una vez que baja el agua, el componente parece encontrarse exteriormente en buenas condiciones.

La exposición a una inundación es información suficiente para detener el restablecimiento del servicio y solicitar una revisión.

Tampoco es recomendable encender algún aparato “solo para probar” si la instalación estuvo expuesta a estas condiciones.

Observar sí; reparar por cuenta propia, no

Después de la emergencia pueden existir daños muy evidentes y otros que generen simplemente una duda.

En ambos casos es útil mantener una frontera clara entre lo que corresponde al usuario y lo que requiere intervención especializada.

Puedes observar la posición del recipiente.

Puedes identificar un golpe.

Puedes notar una conexión desprendida.

Puedes reconocer que determinada parte estuvo bajo el agua.

Puedes percibir olor a gas.

Lo que no debes hacer es convertir esas observaciones en reparaciones improvisadas.

Los daños en recipientes, válvulas, reguladores, tuberías o conexiones deben ser atendidos por personal competente. Una solución temporal realizada con urgencia después de la tormenta no sustituye una revisión adecuada.

Tres momentos, tres formas distintas de actuar

Una manera práctica de recordar estas recomendaciones es no tratar todo el huracán como una sola situación.

Antes: identifica, observa, asegura y despeja mientras hacerlo sea seguro.

Durante: evita mover, reparar o modificar la instalación y sigue las indicaciones de las autoridades.

Después: busca posibles afectaciones antes de restablecer el suministro y solicita una revisión si existen daños, inundación, olor a gas o dudas sobre las condiciones de la instalación.

El momento cambia lo que resulta prudente hacer.

Una acción preventiva realizada con anticipación puede ser razonable. La misma acción, intentada bajo lluvia intensa y fuertes vientos, puede exponer innecesariamente a una persona.

La seguridad del Gas LP durante un huracán no depende de intentar controlar todo lo que ocurre alrededor de la instalación. También consiste en reconocer cuándo ya no es momento de intervenir y poner siempre la integridad de las personas por encima de recuperar rápidamente el servicio.